Cosas que decir

Hay tantas cosas metidas en mi cabeza ahora mismo, que es difícil poder ordenarlas y cuando trato de expresarlas, salen a borbotones sin dejarme respirar.
Hay mil y un emociones. Por momentos mi alma pesa, mi mente se nubla y de mis ojos caen lluvias de lágrimas que dejan mis ropas empapadas, porque no puedo controlarlas.
La verdad es que no sé si no puedo o no quiero, porque algo dentro de mi ya no quiere tener el control y solo quiere dejar salir, liberar todo aquello que me aprisiona la vida, para así ver si con eso al final me siento más liviana.
Realmente no sé que es lo que siento, si pena, alegría, rabia, placer, si es todo junto o al final no siento nada. No, nada no es porque de que siento, siento y mucho, lo siento todo, hasta lo más mínimo lo siento en mi interior y lo siento potente, intenso, poderoso.
No es que ya no quiera sentir, pero me gustaría saber que es. Me gustaría saber que lo provoca y por qué. A veces es necesario saber. El saber te da certezas y el tener certezas te da un poco más de tranquilidad.
Porque tranquilidad es poca la que tengo ahora, tengo un torbellino de emociones, un huracán de sentimientos y un ciclón de sensaciones. 
Quisiera paz, un poco de calma y serenidad. Y no me vengan con el cuento que después de la tormenta saldrá el sol. Porque mis emociones no varían con el clima. Llevo tanto tiempo sintiéndome ahogada y sin poder respirar, que es como estar agonizando eternamente. La verdad es que entre las opciones me da lo mismo cualquiera, pero que se acabe ya, antes de que explote.
Tengo tanto la sensación a flor de piel, que basta con caminar descalza sobre el pasto para estallar de alegría, la respiración de alguien en el momento equivocado para hacer erupcionar toda mi ira, una lágrima en la mejilla de otro para agobiarme en una tristeza profunda o el más simple y delicado roce de otra persona, para erizar mi piel por completo.
Que difícil se torna a veces el ser seres sintientes. Por momentos me encierro en mi closet, pensando que así no sentiré nada, pero me siento sola. Intento escuchar un poco de música y dependiendo de la melodía puedo sentirme o muy animada o muy apagada, me tiró en el suelo o en el sillón y me siento cansada. 
Buscando estoy, la armonía y el sosiego, para llegar el día de cerrar los ojos y no tener nada en la mente. Dejarla en blanco. Por momentos siento que ese será solo el último día de mi vida. Aunque no pretendo adelantarme y hacer llegar antes ese momento, porque lo que más siento es curiosidad, de que me deparará el futuro y cuántas más emociones describiré en mi interior.