Me bajo del auto para abrir la gran reja negra que protege mi hogar, desde fuera se puede ver mucho verde, hay muchas plantas y mucho pasto aunque hay que podarlo un poco, puesto tengo que hacerlo muy seguido, porque crece muy rápido, es un pasto de un verde intenso muy hermoso, hay muchas plantas, muchas flores, muchos árboles, entre ellas destacan los Lilium, mis flores favoritas, que me recuerdan a mi mami, sentir su olor me devuelve a mi infancia y a sus brazos. Entro mi auto y lo dejo en la entrada, donde tenemos el espacio para que quede, me quedo un rato detenida, me gusta contemplar mi jardín, me relaja. Camino hasta llegar a mi puerta, por un senderito de piedras, introduzco las llaves una gran puerta de Roble, tiene una poderosa mujer tallada por nosotros en ella. Al abrir la puerta solo hay silencio, no encuentro a nadie, se ve la casa vacía, huele mucho a limpio y está muy fresco en su interior, aun así es muy hogareña y combina colores llamativos, que solo irradian alegría...