Insomnio
Son pasado las 3 de la mañana y aquí continuo, mi cuerpo ya se había acostumbrado a tu ritmo y ahora no me deja continuar al mío. Me hacen falta tus palabras nocturnas y la compañía de amanecida que nos hacíamos. Tantas conversaciones que nos brindaron estas horas, cuántos sueños construimos despiertas, armamos nuestras vidas alrededor de estas horas muertas y todo quedó allí, en eso, en platicas de un par de jóvenes que hicieron cuando simplemente la mente no les dejaba descansar como la gente lo hace.